Anexo

El Protocolo del Inmujeres orienta conceptual y metodológicamente a los equipos técnicos de los servicios y contribuye a garantizar la calidad de la atención de las mujeres afectadas y a la restitución de sus derechos. Para un abordaje efectivo de estas situaciones, considera una serie de factores de riesgo que ponen en peligro la vida de las mujeres y sus hijas/os que muchas veces no es percibido por la propia víctima. Por lo tanto, es clave la valoración del riesgo por parte de las operadoras y operadores, que permite definir las prioridades de la intervención y por ende los procedimientos a seguir (Inmujeres, s.d.).

Dentro de los factores de riesgo para valorar las situaciones de VD hacia mujeres, en la dimensión de contexto se encuentra la valoración de la situación socioeconómica. Existe una extensa literatura económica sobre la medición de la pobreza, autonomía económica e ingresos de las personas. Esta investigación pretende aportar elementos para una medición indirecta de estas variables. En 2016 representantes de las instituciones que integran el SRI y CNC hicieron una puesta en común y revisión de los factores de riesgo asociados a las situaciones de VBG en diferentes dimensiones:

El proceso de atención tiene distintas etapas que varían según el momento del ciclo de la violencia, las estrategias de dominación conyugal, el reconocimiento de la situación de violencia, los daños y el contexto general de la situación por la cual se consulta. El plan de trabajo implica organizar la demanda, ver las dimensiones que emergen de la aproximación diagnóstica, que incluye el análisis de otros derechos de las mujeres que pueden estar siendo vulnerados e inciden en la salida a su situación: vivienda, trabajo (ingresos propios), educación, tiempo de cuidados de personas dependientes, salud, redes familiares y comunitarias, entre otros (Inmujeres, s.d., p. 73).

En la Tabla 7 se detallan los factores considerados en cada dimensión.

Tabla 7.1: Factores de riesgo
Relativos a la mujer Relativos al varón Relacionales Contexto
Antecedentes de intento de autoeliminación Incumplimiento de medidas cautelares. Intentos de separación frustrados. Fracaso en la búsqueda de ayuda.
Ideación suicida o ideas de dar muerte a otras personas (a quien ejerce violencia y/o a sus hijas/os) como única posibilidad de salida a su situación de violencia. Antecedentes penales de condena o proceso penal en curso por delitos contra la persona física Separación reciente y/o formación de nueva pareja por parte de la mujer. Aislamiento y carencia de red social de apoyo.
Estado de crisis emocional actual (ansiedad y angustia evidente, alteraciones del sueño y alimentación). Antecedentes de privación de libertad Aumento de control sobre las actividades y relaciones. Falta de autonomía económica.
Vivencia de indefensión (anestesia afectiva, embotamiento). Oposición, resistencia u obstaculización al normal desarrollo del proceso y demás actuaciones. Cronicidad de la situación (duración y frecuencia de los episodios). Pérdida de la vivienda y/o dificultades de acceso a la vivienda.
Cuadro depresivo grave diagnosticado sin tratamiento. Amenazas graves y reiteradas de muerte o de ejercer violencia física. Aumento de la frecuencia, intensidad e impredecibilidad de la violencia. Situación de calle.
Abuso de psicofármacos (toma medicación por fuera de la indicada). Acoso, control y amedrentamiento sitemático de la víctima directa o indirectamente (mensajes en redes sociales u otros medios electrónicos). Amenazas de muerte. Pobreza y pobreza extrema.
Enfermedades crónicas y/o discapacidades que generan dependencia. Antecedentes de denuncias de violencia doméstica. Asimetría en la relación (por edad, género, autonomía económica, autonomía de tiempo, por discapacidad, redes, etc.) Pérdida del empleo o carencia de ingresos propios.
La víctima ha tenido que recibir atención de salud como consecuencia de las agresiones físicas, sexuales y/o psicológicas. Antecedentes de conductas delictivas o formar parte de redes delictivas.
Consumo problemático de alcohol u otras drogas. Antecedentes de sustracción o destrucción de objetos, pertenencias y/o herramientas personales de la víctima.
Vínculos afectivos con personas a cargo o no que inhabilita la posibilidad de cambio. Consumo problemático de alcohol u otras drogas.
Pareja o ex pareja vinculada a instituciones que dan respuesta a la temática de violencia basada en género. Consumo de sustancias que favorezcan la impulsividad o pérdida de control.
Pareja o ex pareja con perfil público o con acceso a influencia o poder. Trastornos psiquiátricos y/o psicológicos con descontrol de impulsos.
Grado de naturalización de la violencia. Comportamiento violento en varios contextos, no solo en el hogar
Antecedentes de violencia en la familia de origen. Tenencia y/o acceso a armas de fuego.
Antecedentes de abuso sexual. Acceso a medios letales por uso cotidiano.
Fuente:
Tomado del Protocolo de intervención de Inmujeres